MARCHA NÓRDICA EN TIEMPOS DE COVID

En este webinar nuestra National Trainer Cristina González Castro nos da cuenta de la evidencia científica existente hasta la fecha en cuanto a ejercicio físico y COVID-19. A continuación dejamos un breve resumen escrito pero puedes visualizar la conferencia PINCHA AQUÍ.

Ejercicio y COVID-19

Se sabe que la pandemia actual ha producido un efecto negativo en nuestros niveles de actividad física y lo que es peor, ha aumentado dramáticamente nuestro hábito sedentario. El sedentarismo es un factor de riesgo para la salud independientemente de los niveles de actividad física y está asociado, entre otros, con un mayor riesgo de padecer enfermedad metabólica y éstas a un mayor riesgo de gravedad de enfermedades virales transmisibles como el COVID-19. Es más, la mayoría de las hospitalizaciones por COVID-19 presentan enfermedad metabólica. Asimismo, entre los afectados de COVID-19 se ha observado que quienes están más activos tienen menos riesgo de enfermedad grave. El ejercicio físico estimula al sistema inmune y la recomendación es la de ejercitarse a intensidades moderadas. Aporta también beneficios psicológicos como mejoras en el estado anímico, en niveles de ansiedad, estrés y depresión, agudiza la concentración y además mejora la interacción social y nos proporciona una sensación de logro incrementando nuestra autoestima.

Recomendaciones

Las recomendaciones mínimas de la OMS establecen al menos 150 minutos de actividad física aeróbica a intensidad moderada a la semana, pudiendo superar los 300 minutos para mayores beneficios. Sin embargo, se incide en que hay que evitar la inactividad y que cada movimiento cuenta por lo que si no se alcanzan los mínimos deberíamos ejercitarnos dentro de nuestras posibilidades y poco a poco ir progresando. Se recomienda también evitar el sedentarismo y realizar trabajo específico de fuerza en dos sesiones semanales. Esto es muy relevante porque a partir de los 30 años tanto la fuerza como la masa muscular empiezan a mermar y este proceso acarrea complicaciones como una reducción de la movilidad, problemas óseos y desórdenes metabólicos entre otros.

El COVID-19 puede presentar sintomatología variada ya que su afectación es multiorgánica. Algunos síntomas son fatiga, disnea, disminución de la dolor muscular y/o de cabeza, alteraciones del sueño, dificultad para concentrarse, ansiedad, estrés y depresión entre otros.

Las recomendaciones actuales de ejercicio se basan en la evidencia conocida en programas rehabilitadores para pacientes con enfermedad respiratoria y cardiaca. Las líneas generales abogan por evitar la inactividad dentro de las posibilidades individuales y mantener un enfoque basado en la sintomatología, siempre con el visto bueno del equipo médico.

Marcha nórdica y COVID-19

Se están realizando distintos estudios piloto empleando la marcha nórdica en población afectada con COVID-19. A la espera de los resultados, de momento la literatura científica destaca los beneficios potenciales que esta disciplina puede tener en este contexto:

  • Transversal

Pude ser empleada con cualquier edad y condición física siempre y cuando el paciente pueda caminar.

  • Adherencia

El patrón de coordinación y activación muscular no es es de mayor complejidad motora y caminar es la actividad física favorita de la mayoría de pacientes de cualquier patología.

  • Bajo esfuerzo percibido

Su baja sensación de cansancio es un aliciente para pacientes reticentes a ejercitarse.

  • Bajo impacto

Es una ejercicio aeróbico completo pero gracias al uso de los bastones, a intensidades bajas y moderadas el impacto en las articulaciones se ve reducido.

  • Espacios verdes/azules

El hecho de que se practique al aire libre comporta beneficios en sí mismos por las ventajas saludables tanto físicas como psicológicas de ejercitarse en espacios naturales.

  • Re-educación motora

Dada su naturaleza, es una disciplina que se basa en el patrón de biomecánica de la marcha humana y la faceta de estabilización de los bastones, es una actividad muy útil para pacientes que precisen mejorar su patrón motor.

Conclusiones

A pesar de que en muchos sentidos el COVID-19 es una patología todavía muy desconocida la recomendación es la de evitar la inactividad dentro de las posibilidades individuales y siempre con el visto bueno del equipo médico.

 

Cristina González Castro

National Trainer INWA-Spain

info@4trebol.com

Publicada el: 28/10/2021